Un banco de primer nivel contrata a escala industrial: aperturas de cuenta, emisión de tarjetas, hipotecas, préstamos al consumo y pólizas de seguros, cada uno con su propio circuito de contratación. Históricamente, cada línea de producto había resuelto la firma por su cuenta — distintos proveedores, distintas evidencias legales, distintos archivos. El resultado era el habitual en banca: experiencias de firma inconsistentes entre canales y un coste de auditoría creciente, porque demostrar la integridad de un contrato exigía reconstruir la cadena de evidencias en sistemas diferentes.
CaixaBank necesitaba una capa única de firma digital que sirviera a todos los productos, embebida en sus canales (app móvil, oficina, gestor remoto), integrada con el core bancario y con plena validez eIDAS avanzada y cualificada según el tipo de operación.
Los requisitos no negociables: disponibilidad de servicio bancario (no se puede "dejar de firmar" ni un minuto), latencia imperceptible para el cliente final, evidencias legales completas por cada firma (quién, qué, cuándo, desde dónde, con qué método) y archivado a largo plazo con sellado de tiempo cualificado.
Dokuflex se desplegó como plataforma de firma transversal en dos regiones activas-activas: si una región degrada, la otra absorbe el tráfico sin interrupción del servicio. Sobre esa base, la firma se expone a los canales del banco de dos maneras: como API para los procesos de back-office y como SDK nativo iOS/Android embebido en la app CaixaBankNow, de forma que el cliente firma sin salir de la aplicación del banco — sin redirecciones, sin apps de terceros.
Cada operación genera su expediente de evidencias: identidad del firmante verificada contra el core, huella del documento, geolocalización y dispositivo, método de firma empleado y sellado de tiempo con TSA cualificada. El expediente queda archivado con garantía de integridad a largo plazo, listo para una eventual prueba pericial o requerimiento del regulador.
4,2 millones de contratos firmados digitalmente en el primer año de despliegue completo — del orden de 16.000 contratos cada día laborable, sostenidos con un 99,99% de disponibilidad gracias a la arquitectura multi-región. Para el cliente final, la firma se completa en menos de 1,8 segundos de media: a efectos de experiencia, firmar es un gesto más dentro de la app, no un trámite.
Para el banco, el cambio estructural es la unificación de la evidencia legal: todos los productos firman contra la misma capa, con el mismo formato de expediente probatorio y el mismo archivo. Una auditoría que antes exigía consolidar varios sistemas hoy se responde desde un único punto de consulta.
El patrón es replicable en cualquier entidad financiera: la combinación de firma eIDAS, SDK embebido y orquestación de procesos es la misma que aplicamos en banca y servicios financieros y en aseguradoras.
Un producto y un canal en el mes 3, con métricas de éxito definidas, antes de generalizar. El go-live de la app llegó en el mes 4; la expansión a todos los productos, entre los meses 5 y 12.
Mantener al cliente dentro de la app del banco — sin redirecciones a dominios de terceros — elimina el punto de fuga clásico de los procesos de contratación digital.
El formato del expediente de evidencias se acordó con asesoría jurídica y auditoría interna antes de firmar el primer contrato real, no después.
En banca, la capa de firma es infraestructura crítica: el diseño activo-activo en dos regiones se decidió en la fase de arquitectura (meses 1-2), no como mejora posterior.
"Dokuflex nos permitió pasar del piloto a 4,2 M de contratos firmados con arquitectura multi-región y cero caída de servicio."